Carpetanos, Vetones, Lusones, Lusitanos, Vascones, Cántabros. Otra vez nos toca acudir a la llamada de la destrucción. Numancia está nuevamente sitiada. Y nuevamente va a ser derrotada por nuestra traición. Nuevos Audax y Ditalcos se afanan en destruir lo que queda de nuestra iberia. Habrá un pastor/dux que nos defienda?

Bien podríamos ser invadidos por romanos y bien podríamos estar ante otra traición de nuestros líderes. Pero ahora no hay ninguna invasión, ningún peligro. Es una traición aún más vil que la primera. Porque aquí no se inmiscuye la desesperación de la guerra y la amenaza. Es tan sólo el dinero, que ésta vez sí será pagado a los traidores. Los ayuntamientos de Soria (PSOE) y Garray (PP, creo), en sinergia sin igual trabajan para expandir sus fronteras. Para ello, el primero planea construir un nuevo parque industrial en Soria, ciudad de larga tradición industrial en país de misma fama. De esa manera, plantar cara a la China advenediza. Ésto es vendido como la panacea del dolor soriano. El fin del olvido y de la decadencia demográfica. El revulsivo económico y el elixir de la eterna juventud. Algo así como lo de Gran Scala en Zaragoza. En comandita, el segundo se inventa casi 300 casas con sus tenis, golfes y golfos.
En resumen, además de destruir el paisaje circundante a Numancia, destruirá los restos de los campamentos romanos y una iglesia románica (en ruina).
Contra la opinión de la UNESCO, la UNED, el Instituto de Arqueología Alemán, la Real Academia de la Historia, la Academia de Bellas Artes de San Fernando o la asociación Hispania Nostra.
Contra todos ellos.

Éste es el país que nos merecemos y éstos los políticos a los que votamos.
En nuestra mano está.
Para ello, os dejo el link de la asociación de numantinos libres, que aún defiende lo que queda de Iberia.